Las nueces, algo más que un fruto seco

congerdesign-walnuts-552975_1280 (1)

Se dice de las nueces que son un gran aliado para nuestra salud. Lo cierto es que son unos frutos secos de esos que siempre conviene tener en nuestra despensa. Cuando se incorporan a tu día a día, no tardas demasiado en notar la diferencia. Sería exagerado decir que son milagrosas, pero la verdad es que es un alimento que tiene muchos componentes que son interesantes. Hablamos de las grasas buenas, la fibra, las vitaminas o los minerales. El hecho de comer un puñado al día es de gran ayuda de cara a sentirse mejor sin que sea necesario complicarse la vida, comprar una buena bolsa y a disfrutar de sus beneficios.

Qué llevan dentro y por qué importa

Los expertos de Frutos Secos del Carmen, a los que hemos preguntado sobre las nueces, nos comentan que son una fuente de energía de calidad concentrada. En ellas predominan las grasas insaturadas, que son de las que el cuerpo usa más. Del mismo modo, también aportan algo de fibra y proteína vegetal.

Cuentan con vitamina E, algunas del grupo B como el magnesio, fósforo y zinc, además de también tener antioxidantes. Una mezcla que es bastante completa. Al final y al cabo, son de esos nutrientes que el cuerpo agradece bastante cuando se consumen de manera moderada.

Al cuidado del corazón

Entre los beneficios más evidentes, están los que se producen en la salud cardiovascular. Las grasas buenas y antioxidantes ayudan a que se reduzcan los lípidos en la sangre y la inflamación que puede dañar las arterias con el tiempo. No podemos decir que sean una cura, pero sí un alimento que acompaña bastante bien a una alimentación pensada para el cuidado del corazón.

Te sacian sin empacharte

Aunque tienen una alta densidad de calorías, también es cierto que suelen saciar bastante las nueces. La combinación de fibra, grasas y proteínas tiene un efecto que causa que te llegues a sentir lleno bastante antes, de tal forma que se evitan picoteos poco sanos entre horas.

Piensa que, si masticas despacio, te ayuda a que comas de una manera mucho más consciente, por lo que vas a disfrutar más y se come menos. Así que es buena idea incorporarlas a tu dieta para beneficiarte de ello.

Una ayuda para el cerebro

Otro aspecto importante que conviene recordar es que las nueces también son de gran utilidad para el cerebro. Tanto las grasas como los antioxidantes son de ayuda de cara a que se mantenga la estructura de las membranas neuronales y ayudan a que se comuniquen las células entre sí. No prometen inteligencia extra, pero sí que ayudan a que la memoria y la concentración se puedan conservar mejor con el paso del tiempo.

Menos inflamación, mejor sensación general

Un tema importante que ayuda a tener una mejor calidad de vida es que las nueces cuentan con una serie de compuestos que lo que hacen es luchar contra el estrés oxidativo y de esta forma ayudan a que se reduzca dicha inflamación crónica de bajo grado que se encuentra detrás de buena parte de las dolencias modernas. Cuando baja ese ruido inflamatorio, no solo van a mejorar algunos de los principales marcadores de salud; además, es que uno se siente con mucha más energía y con menores molestias.

Control del azúcar y salud metabólica

Si se consumen con sentido, las nueces colaboran a que la subida del azúcar después de una comida sea de mayor suavidad. Todo ello lo que hace es aportar energía con mayor estabilidad durante el día. No es un tratamiento médico, pero sí que supone un apoyo dietético de lo más valioso.

Bienestar digestivo

Un tema importante que merece la pena comentar es que la fibra de las nueces vale de alimento para la microbiota intestinal, que es una comunidad de microorganismos que tiene una gran influencia en la digestión, el sistema inmune y también incluso en el estado de ánimo. Recuerda que una flora equilibrada ayuda a que se absorban bien los nutrientes y que se mantenga en orden la digestión.

Piel, cabello y estructura corporal

Las vitaminas, minerales y las grasas buenas con las que cuentan las nueces ayudan mucho a la salud de la piel y el cabello. Minerales como el fósforo ayudan mucho a la salud de los huesos y de los músculos cuando la actividad física y la dieta también acompañan.

Cómo incorporarlas sin complicarte la vida

Lo cierto es que añadirlas a tu estilo de vida es importante y tiene muchos beneficios. Lo que puedes hacer es tomar un puñado a diario, unos 20/30 gramos. Esa ración permite beneficios sin pasarse de calorías. Se comen solas, en las ensaladas, añadidas en el yogur o en batidos.

Lo mejor es evitar las que estén fritas o que se encuentren bañadas en azúcar, puesto que esto es lo mejor si se quiere mantener su perfil saludable.

Precauciones razonables

Hay que tener claro que no son para todo el mundo. En el caso de que tengas alergia a los frutos secos, no deberías consumirlos bajo ningún motivo. Si sigues una dieta baja en calorías, lo que debes hacer es controlar las porciones. Del mismo modo, es bueno conservarlas bien; especialmente recomendable es que sea en un sitio fresco y hermético, puesto que así no se ponen rancias.

No son medicina, pero sí prevención

Piensa que las nueces por ellas mismas no curan las enfermedades ni hacen ninguna clase de milagros. Sí que es cierto que complementan una dieta equilibrada y son de gran ayuda al reducir ciertos riesgos con el paso del tiempo. Estamos ante un aliado sencillo y efectivo dentro de un estilo de vida sano.

Un gesto pequeño con impacto

Cuando estás buscando un alimento práctico y nutritivo que aporte un plus sin más complicaciones, las nueces acaban siendo una apuesta segura. No son necesarias las recetas sofisticadas; un puñado al día basta. Debes comprar calidad, guardarlas bien y hacer de esta costumbre una parte habitual de tu día a día; seguro que tu cuerpo lo agradece.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest