Cuando cualquier persona se casa espera y desea que sea para toda la vida. Sin embargo, esto no siempre puede ser así y la mejor opción en algunos casos es separarse y continuar por caminos diferentes. ¿Pero cómo intentar evitarlo? Pues las claves principales son la comunicación, el respeto y el amor, pero también puede ser de ayuda conocer las causas de divorcio más comunes para intentar evitarlas. Aunque hay que tener claro que un matrimonio es cosa de dos personas, es decir, aunque una persona lo de todo por la pareja si la otra no, poco se puede hacer.

  1. Discusiones y problemas

Está claro que las discusiones y problemas son una de las principales causas de ruptura o divorcio. Es normal que haya discusiones en cualquier pareja, ya que no siempre se va a estar de acuerdo en las decisiones o actos que realice el otro. El problema es cuando las discusiones son frecuentes o se aprecia agresividad en ellas.

Para evitar las discusiones es imprescindible fomentar la comunicación y el diálogo, aunque en muchas o en momentos difíciles puede ser complicado.

Otra manera de solucionar los problemas o evitar las discusiones es acudir a terapia de pareja, ya que con la ayuda de un profesional se pueden resolver los conflictos de una manera más eficiente o sana.

  1. Infidelidades

Las infidelidades son otra de las principales causas de divorcio. Hay que señalar que el 31% de los españoles admite haber cometido alguna infidelidad, según una encuesta publicada en el diario Huffpost en un artículo que puedes leer haciendo clic aquí. En la encuesta además el 42% indica que dejaría su relación en el caso de enterarse de una infidelidad. Por lo que no es de extrañar que las infidelidades sean una de las principales causas de divorcio en nuestro país. No obstante, algunas parejas pueden superar una infidelidad.

  1. Problemas económicos

Otra cuestión que puede hacer que una relación se debilite y acabe son los problemas económicos. Muchas parejas con dificultades económicas no van a tener ningún problema siempre y cuando la relación esté consolidada. Sin embargo, para otras parejas una mala recha económica puede suponer el fin de la relación. Esto se debe a muchas cuestiones, pero especialmente hay que indicar que cuando se sufre falta de dinero en un hogar o matrimonio suelen aumentar las discusiones al sufrir nerviosismo o ansiedad por la situación.

Respecto al dinero también puede ser un problema que afecte a la relación que haya una gran diferencia de nivel adquisitivo entre los miembros del matrimonio. Aunque para algunas parejas esta cuestión no puede suponer ningún tipo de problema.

  1. Falta de compromiso

No se entiende el matrimonio sin compromiso, ya que se supone que es un compromiso para toda la vida. Es por ello que la falta de compromiso puede suponer el fin a cualquier pareja. Y esta falta de compromiso puede ser emocional o simplemente de tiempo. Es decir, que uno de los miembros de la pareja no demuestre demasiado sus sentimientos o que no invierta tiempo en su marido o su mujer. Lo que está claro es que esta cuestión puede debilitar a cualquier pareja y en algunos casos acabar en divorcio por no hablar de esa falta de compromiso o mostrar interés en revertir la situación.

  1. Matrimonio muy joven

Muchas parejas deciden casarse demasiado jóvenes y a veces sin conocerse del todo bien. La juventud puede ser un problema a largo plazo para algunas personas que se pueden llegar a sentir estancadas, que necesitan un cambio drástico en su vida o se sienten atrapadas y necesitan mayor libertad emocional.También algunas personas con el paso de los años sienten que se equivocaron en su día al tomar la decisión de casarse al no disfrutar como quisieran de su juventud. Y estos sentimientos pueden dañar el matrimonio.

Mientras que una pareja que no se conoce del todo bien antes de casarse puede suponer una desilusión para alguno de los miembros, discusiones frecuentes por opiniones distintas, no satisfacer las necesidades de su pareja o incluso no compenetrarse bien en el día a día o las tareas del hogar. No obstante, muchos de estos problemas se pueden solucionar con comunicación y sobre todo interés.

  1. Diferentes expectativas

Y la última causa frecuente de divorcio es la diferencia de expectativas entre los miembros de una pareja. Los objetivos, sueños y retos deben ser comunes o compenetrarse a la perfección entre el uno y el otro porque por el contrario puede ser un gran problema. Por ejemplo, pongamos el caso de un matrimonio en el que uno de los miembros quiere ser padre, mientras que su esposa siente que no quiere tener hijos. Pues esta diferencia de deseos y expectativas puede acabar con el matrimonio, ya que uno de los miembros tendrá que ceder en su deseo para que todo vaya bien. Y ceder en este aspecto a la larga también puede suponer un problema por no sentirse a gusto con la decisión tomada al haberlo hecho por complacer a su pareja y no haber seguido sus propios sentimientos.

Estas son las 6 principales causas de divorcio en nuestro país, aunque cada pareja es un mundo y lo que para unas personas pueden ser graves problemas otras pueden superarlos sin dificultades. No obstante, conocer estas causas puede ser interesante simplemente para ampliar el conocimiento o intentar evitarlas en un matrimonio. Pero hay que señalar que en muchos casos es inevitable (y la mejor opción) recurrir al divorcio. En ese caso te recomendamos confiar en un buen abogado para que el proceso sea lo más fácil y sencillo posible. “Para escoger el mejor abogado posible hay que valorar que sea especialista en el área, que se implique en el caso y que cuente con experiencia”, indican desde Bufete Albanés & Asociados, bufete de abogados de prestigio ubicado de Madrid. Así que no lo dudes y en caso de divorcio busca a un abogado para que se encargue de tu separación.

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