El segundo fin de semana del año se celebra “Pingüinos”, en Valladolid. Una de las concentraciones moteras más grandes de España. 40.000 motoristas se reúnen a las afueras de la ciudad del Pisuerga. Se lleva celebrando durante los últimos 44 años seguidos y los organizadores resaltan que se ha producido un relevo generacional sin apenas buscarlo.
Conchi es enfermera en Ciudad Real. Descubrió las motos con más de 40 años. Su marido, un friki del motor, se lo descubrió. Aunque él no es motorista, le gustan todos los aparatos que tengan motor: los coches, los camiones, los autobuses, las motocicletas.
Cuando Conchi descubrió el mundo de las motos, percibió que aquello era diferente a todo lo que había conocido. Le reportaba una sensación de libertad y alimentaba un espíritu de camaradería que no había visto nunca. Le recordaba, en cierto modo, a cuando practicaba baloncesto en su juventud en un equipo femenino.
Hoy, Conchi, comanda un grupo de chicas moteras. Es un grupo informal. Cada una tiene su trabajo y su familia, pero quedan por whatsapp, en un grupo que han montado, todos los fines de semana. Salen con sus motos a hacer ruta por la provincia, a almorzar y comer en el lugar más inesperado.
Entre 5 y 10 motos se presentan en la plaza de un pequeño pueblo manchego o aparcan a la entrada de un bar en una carretera comarcal en la sierra. La gente se queda mirando. Quedan estupefactos cuando ven que las que conducen las motos son mujeres. Los paisanos se interesan por ellas. Les preguntan que de dónde vienen y cómo han hecho el viaje. En alguna excursión, alguna chica joven de lugar se ha hecho una foto con ellas.
Hace unos años, Conchi y algunas amigas viajaron a Jerez con motivo del Gran Premio de Moto GP. La experiencia fue memorable, conocieron motoristas de otras partes de España y de Europa. Antes de Navidad me comentó que se estaban planteando ir a “Pingüinos” este año.
La moto en la cultura popular.
La figura de las motos está integrada en el subconsciente colectivo como un símbolo de libertad y, en cierta manera, de rebeldía. Eso se aprecia en la película “Easy Rider”, un film escrito, dirigido, producido y protagonizado por Dennis Hopper y Peter Fonda en 1969, con la participación de un jovencísimo Jack Nicholson que borda el papel secundario que interpreta.
Son los años de la contracultura. De la lucha contra la guerra del Vietnam. Del auge del movimiento hippie. Dos motoristas recorren Estados Unidos de punta a punta para dirigirse a México y poner en marcha una idea de negocio, poco legal, con la que sacar algo de dinero. En su aventura, al final, lo menos importante es el punto de destino. Lo que da sentido a la historia es el viaje.
Dieciséis años antes, en 1953, Marlon Brando protagoniza la película “The Wild One”, conocida en España como “Salvaje”. Es la primera vez que aparecen en el cine las bandas de moteros; un fenómeno que existía en Estados Unidos y que coincide, en el tiempo. Con los inicios del Rock & Roll. Estas bandas, en un principio, estaban formadas por soldados que venían de la Segunda Guerra Mundial y que encuentran en las motos el refugio para integrarse en la sociedad civil. Son personajes “Out System”, fuera del sistema. Jóvenes que fueron arrancados de sus casas para ir a la guerra y cuando termina no ven cómo encajar en la sociedad.
Otra película donde están presentes las motos, en este caso, Vespas tuneadas, repletas de espejos, es Quadrophenia. Filmada en 1979, pero que es una adaptación cinematográfica de la ópera rock escrita por el grupo Who, diez años antes y que describe los inicios del movimiento Mod, del que este grupo británico fue uno de sus principales abanderados.
Los Mod son jóvenes ingleses de clase trabajadora que gastan todo el dinero que ganan en vestir elegantes (trajes entallados de corte italiano hechos a medida) y en recorrer la ciudad toda la noche de club en club para bailar y escuchar música. Las vespas les permiten trasladarse de un sitio a otro.
El uso de la moto en la actualidad.
Según la revista Seguridad Vial, editada por la D.G.T., en España se matricularon más de 200.000 motos en el 2023. Un dato que no para de crecer, año tras año, a un ritmo superior al 10% interanual. Según la patronal del sector, los fabricantes y distribuidores de motos, ANESDOR, la venta de vehículos motorizados de dos ruedas (motos y ciclomotores) tienen una cuota de penetración en el mercado de la automoción del 16.6%, un índice que ha aumentado 5 puntos en los 5 últimos años.
Se calcula que entre motos y ciclomotores debe haber cerca de 3,7 millones en España. Entre las cilindradas más populares se encuentran las motos de menos de 125 c.c., que representan el 52% de las ventas. Son motos pequeñas que se utilizan para moverse por la ciudad y que se pueden conducir con el carnet de coche.
Las motos de cilindrada media, entre 126 c.c. y 750 c.c. acaparan un 31% del mercado. Estas son motos de carretera, que sus propietarios utilizan tanto para viajes interurbanos como para circular por la ciudad. En cierto modo, son un sustituto de los coches.
Por último encontramos las motos grandes, la alta cilindrada, de más de 750 c.c., que solo representa el 17% del mercado. Un tipo de moto que encuentra su público entre los apasionados de estos vehículos.
El 30% de las motos se encuentran entre las provincias de Madrid, Barcelona y Valencia. Aunque la mayor densidad de motos, cantidad de motos por número de habitantes, la encontramos en ciudades andaluzas como Málaga, Granada y Cádiz.
La realidad del mundo de las motos difiere bastante de las leyendas urbanas que se han creado en torno a este vehículo. No es para nada ningún elemento gregario, asociado a ninguna tribu urbana y menos de carácter marginal. Es un producto de venta transversal, que adquieren tanto mujeres como hombres, de diferentes edades y niveles adquisitivos, y en los últimos tiempos, bastante ligado a las ciudades. Aunque no podemos ignorar que para algunos, la moto es una cultura.
Los grupos moteros.
Otro mito que conviene derribar es el de los grupos moteros. Nada que ver con los “Ángeles del Infierno” o con series de televisión como “Song of Anarchy”.
España es uno de los países de Europa donde más asociacionismo existe respecto a las motos. Somos un país aficionado al motociclismo y amante de estos vehículos. La web Box Repsol señala que la actividad principal de los grupos y clubs de motos suele ser organizar viajes colectivos para viajar en moto. Viajes que van desde una excursión de una mañana o un día festivo hasta rutas que pueden durar varias semanas.
Muchos grupos moteros no son más que grupos de amigos que comparten esta afición, aunque muchos deciden constituirse como una asociación cultural o deportiva. Al disponer de un NIF propio, esta medida les permite beneficiarse de descuentos y promociones como, por ejemplo, encontrar alojamiento en los viajes o financiación para realizar un evento.
En la Real Federación de Motociclismo de España hay 344 clubs de motos inscritos. Cataluña es la comunidad autónoma que lidera el ranking en cuanto a clubs de motos legalizados, nada menos que 98; le sigue la comunidad valenciana con 56 y Andalucía con 47.
En nuestro país tenemos clubs de motos centenarios. El club de motos más antiguo que continúa funcionando es el Real Moto Club de Guipúzcoa, fundado en San Sebastián en 1915 con el objetivo de organizar carreras de motos amateur en el País Vasco. Con la misma intención se fundó en 1917 el Moto Club Deportivo de Barcelona, que hoy se llama Real Moto Club Cataluña y que organizaba la popular carrera por la carretera de la Arrabassada, en la sierra de Collserola.
Algunos de estos clubs de motos colaboran en la organización de grandes premios de motociclismos, tanto en el campeonato de España como en el Campeonato Moto G.P., encargándose de cuestiones de logística o de intendencia como la recepción y alojamiento de los motoristas que acuden como público.
Las concentraciones moteras.
Las concentraciones de motoristas son acontecimientos especiales. Eventos donde se organizan conciertos, se entregan premios y se realizan actividades colectivas en las que participan los motoristas que acuden a ellas. El blog Pont Grup nos presenta en un artículo las más importantes que se celebran en España. Estas son algunas de las más significativas:
- Los Pingüinos. Los Pingüinos es la concentración motera más importante de nuestro país. Se viene celebrando desde 1982 en un pinar cercano al río Duero, a unos kilómetros de Valladolid. En esta concentración se congregan más 30.000 motoristas durante un fin de semana. Además de cualquier persona con moto que se quiera inscribir, al evento acuden grandes deportistas del motociclismo. Uno de los momentos más emotivos es el homenaje a los motoristas fallecidos. En la que los presentes viajan en fila al caer la noche, llevando bengalas en la mano. El fotógrafo Alberto García Alix, ligado a la movida madrileña y un gran aficionado a las motos, dejó testimonio de las primeras ediciones del Pingüinos en algunas de sus fotografías.
- La leyenda continúa. Esta concentración se realiza en Segovia, el mismo fin de semana que los Pingüinos. Llega a reunir hasta 10.000 motoristas. Se trata de una escisión de la concentración vallisoletana que pretende conservar su espíritu primigenio, eliminando esos aspectos institucionales y mediáticos que el evento de Valladolid ha ido adquiriendo con el tiempo. Comparte con los Pingüinos el homenaje a los fallecidos, pero además suele organizar rutas por la sierra segoviana y la gestión colectiva de la zona de acampada.
- Motauros. Esta es otra concentración de motos que se realiza en Castilla y León, más concretamente, cerca de Tordesillas. Es un evento bastante participativo. Además de habilitar una zona de acampada y de prender hogueras colectivas, los participantes comen de una caldereta gigante y desayunan dulces de la zona. La organización entrega un premio al motero y a la motera que ha llegado desde más lejos con su moto y al club que más gente ha llevado.
- San Valentín. Desde hace 24 años, el club motero de Idálicos, de Mojácar (Almería), organiza esta simpática concentración para parejas. Se organiza el fin de semana anterior a San Valentín, este año, el 6, 7 y 8 de febrero. La inscripción incluye hotel y conciertos en directo.
- Volta a Mallorca Internacional. En mayo se organiza una de las rutas en moto más multitudinarias de nuestro país. Se trata de la Volta a Mallorca Internacional, en la que participan en torno a 7.000 motoristas en una ruta por etapas que da la vuelta a la isla.
La seguridad.
El principal problema de viajar en moto es la seguridad. En la última década ha habido 4.000 motoristas fallecidos en la carretera. Conducir una moto es 12 veces más peligroso que llevar un coche. No olvidemos, que en la moto, el chasis del vehículo es el cuerpo del conductor.
Por eso, cualquier medida que se adopte para aumentar la seguridad del motorista es bienvenida. Para los motoristas, el casco es el dispositivo de seguridad más importante. Una medida para reforzarlo, que a mí me ha llamado la atención, es un dispositivo magnético llamado Seewelltech que de una pasada elimina el vaho y las gotas de lluvia del visor del casco. Ha sido creado por un empresario y abogado español, llamado Rubén, que es un apasionado de las motos.
La seguridad en los motoristas no para de ir perfeccionándose poco a poco. Otro ejemplo de ello son los airbags (digitales o mecánicos), unas chaquetas o chalecos que protegen el cuello, la espalda y el tórax, inflándose antes de que se produzca una caída o un impacto.
Quien se sube a una moto sabe que corre un riesgo, pero son tan fuertes las emociones que vive, que tienen más peso que los peligros. Esto, sin olvidar, que tanto los motoristas como la industria se preocupan porque cada día viajar en moto sea más seguro.