Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Comprar casas antiguas y reformarlas, solución en tiempos de crisis

Tras una crisis sanitaria y económica que ha dejado muchos bolsillos tiritando, nuestras necesidades básicas urgen que sigan cubiertas a pesar de las dificultades que ello pueda conllevar. Muchas personas se han quedado sin trabajo y tienen que seguir pagando un alquiler o una hipoteca y sus respectivas facturas; otros han tardado meses en recibir la ayuda de los ERTE y aún así tienen que afrontar un enorme pago tras presentar la declaración de la renta; otros han sufrido pérdidas humanas realmente importantes y, con ello, han perdido al sustentador económico de la familia… En resumen, muchas son las personas que están pasando dificultades para vivir con todas las necesidades cubiertas y han tenido que optar por cambiar radicalmente de vida.

Tras una crisis sanitaria y económica que ha dejado muchos bolsillos tiritando, nuestras necesidades básicas urgen que sigan cubiertas a pesar de las dificultades que ello pueda conllevar. Muchas personas se han quedado sin trabajo y tienen que seguir pagando un alquiler o una hipoteca y sus respectivas facturas; otros han tardado meses en recibir la ayuda de los ERTE y aún así tienen que afrontar un enorme pago tras presentar la declaración de la renta; otros han sufrido pérdidas humanas realmente importantes y, con ello, han perdido al sustentador económico de la familia… En resumen, muchas son las personas que están pasando dificultades para vivir con todas las necesidades cubiertas y han tenido que optar por cambiar radicalmente de vida.

Ya hemos visto que se ha producido un éxodo de las grandes ciudades hacia la España vaciada, donde el trabajo es más estable, las casas más baratas y en tren de vida en general no es tan exigente. Y es que allí, las casas son más baratas, los servicios más asequibles y en muchas ocasiones no se generan gastos de contribución o de comunidad. Aunque también es verdad que muchas de las casas de la España vaciada llevan años sin inquilinos y necesitan una buena mano de pintura o, incluso, una reforma parcial o integral de la vivienda. Es en este punto cuando se torna realmente imprescindible contar con una empresa de confianza que realice la obra en el menor tiempo posible, pero con una gran calidad.

Cuando compramos una casa vieja, su belleza es indescriptible y su aspecto rústico resulta altamente atractivo. Sin embargo, los tejados de estas casas suelen necesitar una buena mano de obra y, además, en muchas ocasiones estancias que anteriormente se dedicaban a trasteros o desvanes, acaben ahora convertidos en habitaciones o estudios. Es por ello lo que desde Cubiertas Estévez nos dan una serie de consejos que tenemos que tener en cuenta a la hora de reparar esta parte tan importante de la vivienda:

  • Los materiales utilizados deben de ser ligeros, con el objetivo de que no se sobrecargue de peso la estructura antigua del edificio.
  • Los sistemas a colocar deben de ser simples, de manera que permitan trabajar ágilmente y de forma segura.
  • El punto más importante probablemente sea el de obtener la máxima garantía: lo mejor es utilizar productos y sistemas garantizados para asegurar que la rehabilitación es definitiva y no se va a venir abajo en un periodo corto de tiempo.
  • Y en cuanto a la estética, es muy importante mantener una estética acorde con el entorno que les rodea. Además, en el caso de los edificios históricos, en ocasiones es muy necesario respetar la imagen tradicional del edificio.

Otros elementos como el suelo de la casa también pueden necesitar una reforma. Bien porque tiene un parqué viejo y desgastado, bien porque las baldosas están algo rotas… Y, además, es muy importante revisar el estado de la caldera y de las diferentes tuberías de la casa antes de entrar a vivir en ella, ya que es muy probable que después de tanto tiempo sin usarse requieran de un mínimo de mantenimiento.

Y en el caso de que la vivienda cuente con un terreno, será esencial contar con una desbrozadora o cualquier otra herramienta de trabajo de jardín para cortar todas las malas hierbas que hayan crecido y acondicionar el espacio a uno acorde donde se pueda vivir.

La compra de vivienda en 2021, en datos

Si el año pasado fue el del inmovilismo, el de quedarnos en casa y el de no consumir nada más que productos esenciales, 2021 está suponiendo el ‘boom’ de otras muchas industrias que quedaron paralizados a consecuencia de la aparición de la pandemia de coronavirus. Así, en marzo de 2021 la compra de viviendas se disparó un 83,7% con respecto al mismo mes de 2020 y, además, los datos también muestran que los precios se abarataron un 4,7% en relación a los precios de las viviendas registrados en 2020. Así, estamos hablando de un total de 59.692 transacciones y la concesión de préstamos para hipotecas para comprar una nueva vivienda se ha situado también en un 75,5%.

En marzo de 2021, además, el precio medio del metro cuadrado se situó en 1.384 euros/m², mientras que, en el mismo mes, pero del año 2020 ese precio estaba fijado en los 1.570 euros/m². Y por provincias, donde más bajó el precio de la vivienda fue en Extremadura, La Rioja, Cantabria y Navarra, frente a Baleares, Aragón, Canarias, Murcia y la Comunidad Valenciana, que han sido las comunidades donde más ha subido el precio de la vivienda.