No puede retirar la vista del escote de su cita de ‘First Dates’, y ella le acaba diciendo esto

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First Dates, un programa inagotable.

En First Dates últimamente no dejan de superarse: en las últimas semanas hemos sido testigos del feo que le hizo un hombre a su cita tras ver a la camarera rusa del programa… o del comentario en los baños del plató-restaurante que dejó estupefacto a toda la audiencia del dating show de Cuatro.

Cuatro

Parece que el programa mantiene intacta su capacidad de sorprender… lo normal cuando se trata de un programa con esa audiencia y con ese seguimiento en las redes sociales. Pero lo mejor de todo es que gracias al programa, estamos aprendiendo un montón sobre cómo ligar en este mundo moderno.

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“Se me van los ojos…”

Y en uno de los últimos programas hemos sigo testigos de la desesperación de Charo, una sevillana de 37 años que se dio cuenta de que su pretendiente, Israel, un gaditano de 35, estaba especialmente interesado en una parte en concreto de su anatomía.

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Vale, el chaval intentó disimular sus miradas furtivas al escote de la chica, y elogió la sonrisa y los grandes y profundos ojos de su cita… pero para todos era evidente que la mirada se le iba donde se le iba. “Se me van los ojos…”, reconoció ruborizado el chaval.

Cuatro

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El descaro de Israel no tardó en llegar, ya que independientemente del tema de conversación siempre miraba furtivamente el escote de Charo, mientras ella se colocaba su ceñido vestido.

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Pero lo peor fue cuando llegó el momento de hablar sobre cómo le gustaban las chicas a Israel, y las cartas se pusieron sobre la mesa:

“Charo. ¿Y cómo te gustan a ti las mujeres?

Israel. Lo importante está dentro…

Charo. Ya, pero físicamente.

Israel. Los ojos, la risa, la boca…”

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Y claro, llegó el primer ZASCA de la noche:

“Charo. ¡Pues llevas toda la noche mirando para allá! —se señala el escote—.

Israel. No, no.

Charo. Que sí, que te he visto.”

Posteriormente, un tanto apurado, lo reconoció ante las cámaras. Pero por suerte para él, en el resto de cuestiones parecía haber habido bastante sintonía, y así se reflejó en la decisión final.

La chica lo primero que le dijo fue, una vez más, que dejara de mirarle “las tetas”, mientras Israel se intentaba centrar en la sonrisa y la dulzura de Charo para pedirle una segunda cita… ¡y ella dijo que sí!

Cuatro

¿Qué os parece a vosotros?

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