¿De qué nos hablan si nos diagnostican una dacrioestenosis?

Si en una consulta o revisión ocular el especialista nos diagnostica que padecemos una dacrioestenosis o estenosis del conducto nasolagrimal, nos está refiriendo que sufrimos una obstrucción del canal lagrimal, con lo que las lágrimas no se estarían drenando hacia la cavidad nasal, la cual sería su conducto normal o “desagüe” natural. Y es que este es el conducto de desagüe habitual en el caso de que no se encontrase taponado, por lo que, de estar taponado, las lágrimas se acumulan en los ojos y acaban vertiéndose o saliendo hacia las mejillas.

La obstrucción se puede producir en cualquier punto de la vía lagrimal, por lo que para realizar un diagnóstico preciso puede ser necesario realizar, además de un examen o exploración ocular, otras pruebas complementarias como pueden ser:

  • Examen de drenado lagrimal o test de desaparición de colorante. Esta es una prueba sencilla que consiste en aplicar una gota de un tinte especial sobre la superficie de cada ojo y esperar entre 3 o 5 minutos, en condiciones normales esta habrá desaparecido, en caso contrario es posible que el lagrimal esté bloqueado.
  • Sondeo, irrigación y/o lavado de la vía lagrimal. El especialista puede introducir una sonda o una jeringuilla con solución salina en el drenaje lagrimal para comprobar si existe obstrucción. Si no hay obstrucción el paciente notará la llega del líquido a la fosa nasal. Esta prueba también nos indicará en qué punto de la vía lagrimal se encuentra la obstrucción. 
  • Diagnóstico por imágenes. En este caso se coloca un tinte de contraste en el lagrimal, realizándose a continuación una tomografía computarizada o resonancia magnética para buscar la obstrucción.   

Entre los síntomas que ocasiona la dacrioestenosis, se pueden señalar los siguientes:

  • Lagrimeo excesivo u ojos llorosos. 
  • Ojo rojo.
  • Inflamación, enrojecimiento o dolor alrededor del lacrimal del ojo o de la nariz.
  • Infecciones frecuentes y recurrentes en el ojo.
  • Lagañas en las pestañas.

El síndrome del ojo lloroso no es una enfermedad grave, pero sí muy molesto, pudiendo estar provocado por muy diversas causas. Para intentar reducir el posible riesgo de obstrucción, entre otras, tomaremos las siguientes precauciones:

  • Infecciones, inflamaciones crónicas en los ojos que pueden acabar dañando el sistema de drenaje del conducto nasolagrimal.
  • Conjuntivitis irritativas recurrentes, que en muchos casos pueden ser secundarias o como consecuencia de la utilización de productos cosméticos oculares. 
  • Cambios relacionados con la edad, puesto que, debido al envejecimiento, el punto lagrimal o los canales pueden estrecharse y bloquearse. 
  • Lesiones o traumatismos, como fracturas producidas en la nariz y/o en el rostro, donde las cicatrices pueden obstruir el conducto lagrimal.
  • Pólipos nasales o abultamientos en la pared interior de la nariz. 
  • Factores genéticos. 
  • Personas con problemas de glaucoma.
  • Tumores en alguna de las partes de la vía lagrimal. 

Así, si sufrimos este problema, la dacriocistorrinostomía es la cirugía que más frecuentemente se utiliza para tratar la obstrucción de los conductos lacrimales. Una cirugía no muy complicada pero que solamente deben hacer profesionales, por lo que, si vosotros necesitáis llevarla a cabo, nosotros os recomendamos que recurráis a la doctora Cecilia Rodríguez de Estética Ocular, puesto que ella es médica oftalmóloga y cirujana oculoplástica, especialista en cirugía estética de ojos, por lo que es la más recomendada para llevar a cabo esta operación. Y es que con esta cirugía lo que se pretende es realizar una nueva ruta de drenaje de las lágrimas a través de la nariz.

¿Qué otras enfermedades son habituales en los ojos?

Otras enfermedades de los ojos son:

  • Glaucoma. El origen de esta enfermedad proviene de sufrir una alta presión del fluido del ojo que puede desencadenar en una pérdida de visión o ceguera. El glaucoma puede estar presente en ambos ojos o solamente en uno de ellos, comenzando por lo general en uno. En las etapas tempranas, no suele presentar síntomas molestos o dolor, si bien suele existir una paulatina pérdida de visión lateral o periférica que puede llegar a pasar desapercibida por el paciente, con el paso del tiempo la visión central también puede llegar a perderse y esta pérdida es irreversible, pero si se detecta a tiempo y se sigue el tratamiento adecuado puede conservarse la visión.  
  • Cataratas. Dentro del ojo existe una lente transparente denominada cristalino, cuando un ojo presenta cataratas este cristalino se nubla causando que la visión sea borrosa o turbia, como si se viese a través de un cristal empañado, otros síntomas son visión doble, sensibilidad a la luz, dificultad para ver de noche, halos sobre colores fluorescentes, etc. la cirugía es el tratamiento adecuado. 
  • Desprendimiento de retina. Si ve manchas flotantes o destellos de luz puede estar sufriendo este proceso provocado por la separación de la retina de la parte posterior del ojo.