Conoce más sobre el sarro dental

En este artículo queremos que se conozca mejor lo que es el sarro. En la Clínica Dental José Luis Cano creen que si la gente estuviera más informada no dudarían un solo instante en tomar cartas en el asunto y acudir a un profesional.

¿Qué es el sarro?

Es la calcificación de la placa dental. Lo que ocurre es que los restos que se acumulan de alimentos, unidas a las propias bacterias que están en la boca lo que hacen es ir formando placa dental. Cuando la placa no se retira, si se mezcla con saliva y minerales, se forma una costra de gran dureza, calcificándose la placa y formando el sarro.

Al formarse el sarro tiene un color blanco, pero según avanza el tiempo va pasando a ser amarillo y después marrón. Uno de los síntomas más claros de que haya sarro, uno de los grandes síntomas es el mal aliento o halitosis.

¿Cuáles son sus causas?

Como causa principal está el que no se elimine la placa después de comer. El sarro se acumula en los dientes, justo en el hueco entre ellos y la encía. Además de que también se puede unicar en ellas.  Lo normal es tener sarro en los sitios donde es más complicado limpiárselos bien, caso de la parte trasera de los dietes inferiores.

Eliminación del sarro

Uno de los factores determinantes que nos puede predisponer a que se forme el sarro es el propio ph de nuestra saliva, que no es idéntico en todas las personas. Cuando tenemos un elevado ph, es más probable que seamos mucho más sensibles a la caries que debilita el esmalte.

¿Cómo podemos prevenir la placa y el sarro dental?

Lo mejor es cuidar la higiene dental, así podremos eliminar los restos de alimentos después de comer.+

El cepillado de los dientes, unas 3 veces diarias es básico, lo mismo que cepillarse la lengua y las encías.

Utilizar hilo o seda dental, de cara a que no queden rincones con suciedad.

Mejor no estar picando entre horas.

¿Qué remedios caseros hay?

Algunos de los más interesantes son aquellos en los que se cepillan los dientes con bicarbonato o utilizar agua oxigenada, pudiendo producir problemas serios, tanto a medio como a largo plazo.

Cuando tenemos una higiene adecuada, vas a evitar la formación de caries y no te olvides de visitar como mínimo la consulta del dentista.

¿Qué consecuencias tiene la acumulación del sarro?

Todo el mundo quiere tener unos bellos dientes, pero lo cierto es que no solo lo estético es lo importante. Recordemos la acumulación nos puede llegar a producir algunos problemas graves:

  • Inflamación e irritación de las encías, la temida gingivitis.
  • El mal aliento, también llamado halitosis
  • Caries que se producen por las bacterias de la placas (la periodontitis lo que hace es destruir el hueso, lo que hace que se pueda perder la pieza dental.
  • Problemas a nivel digestivo y cardiovascular

¿Cómo lo podemos eliminar?

En el momento en el que el sarro se endurece, la forma en la que podemos eliminarlo es mediante la limpieza dental, que la tendrá que hacer un profesional en su clínica dental, el denominado higienista dental.

Hablamos de una limpieza dental que es indolora totalmente y que se llevará a cabo sin anestesia. Se hace de manera manual y con la ayuda de ultrasonidos que desprenderán el sarro del mismo diente.

Las limpiezas dentales no duelen y se hacen sin anestesia. Se hacen manualmente y con ultrasonidos que van quitando el sarro del diente. Para los pacientes que tengan sensibilidad dental es posible que pueda llegar a molestar, por lo que se suele poner un spray de lidocaína a fin de insensibilizar la zona con anestesia local.

Cuando el paciente tenga una enfermedad de encías más avanzada, hay que hacer un raspado del diente, para poder limpiar el sarro que esté acumula debajo de la propia línea de las encías o en las bolsas periodontales. Un procedimiento que no duele, pero que pueda ser más molesto.

Como ves, el sarro es un problema que de no afrontarlo puede suponernos graves complicaciones en nuestra salud dental, por lo que merece la pena ser conscientes de lo complicado que es tener una buena salud dental y no afrontar este tipo de situaciones. Una vez dicho esto, lo que recomendamos encarecidamente es ir a las revisiones que te dicte tu dentista y no retrasarlo, puesto que si se va a controlar el estado de nuestra salud bucodental, en muchas ocasiones podremos adelantarnos a otras enfermedades más graves.

Consejos para elegir los disfraces más acertados para los niños

Disfrazar a los niños siempre es algo atractivo y que tanto a niños como a mayores siempre ilusiona. Desde la casa de los disfraces, que son unos expertos en el tema, comprueban a diario la ilusión de los padres al hacer sus pedidos para los niños e incluso de algunos hermanos mayores, que también aprovechan las facilidades de Internet para hacerlos pedidos, como regalo suyo o porque sus padres dejan a ellos estas gestiones virtuales.

Vamos a ver algunas algunas recomendaciones útiles para disfrazar a los más pequeños:

Leer siempre las etiquetas

Aunque en Europa y Estados Unidos todos los disfraces que se venden tienen que cumplir con la normativa sobre el riesgo de incendio, no son demasiados los que cumplen con ellas, por lo que siempre merece la pena preguntar a los vendedores, pues son los que puedan confirmar si el vendedor en cuestión sea ignífugo o no.

Evitar alergias

En el caso de que el niño tenga algún tipo de alergia ambiental o su piel sea sensible, siempre es recomendable no optar por fibras extrañas y es mejor optar por materiales que podamos probar antes, donde el algodón es uno de los más recomendables, pues es ligero y altamente transpirable.

Probarlo en la tienda

Siempre es bueno que se compre el disfraz cuando el pequeño esté presente, para así poder medirlo y estar seguro de que se va a poder mover fácilmente y con holgura. De lo contrario, el disfraz puede ser una pesadilla para el pequeño, por muy atractivo que pueda parecer por fuera.

Máscaras

Siempre es interesante que la cara del niño no quede tapada, pues lo más atractivo es verles con disfraces donde la cara como tal quede enmarcada. Un maquillaje bueno es preferible incluso. La máscara tiene que ser la última alternativa.

Cuidar el maquillaje

Hablando antes del maquillaje, debemos saber que los de calidad son precisamente los que no irritan la piel, por lo que merece la pena gastar el dinero en unos buenos y no ir a lo barato, pues el niño puede tener irritaciones que terminen por hacer que su experiencia disfrazado no sea de lo más agradable.

Calzado cómodo

Los zapatos tienen que ser confortables, pues el niño va a tener que pasear y correr con normalidad. No se le disfraza para que sufra ni que esté como si fuera una estatua ¿no?

Pocos accesorios

Al igual que el calzado cómodo es recomendable, lo mismo podríamos decir de los accesorios, los cuales siempre tienen que ser confortables de llevar. Como es lógico, cuanto menos lleven los niños, mejor serán y se lo pasará genial.

La temperatura es importante

Si estás en España, por normal general, cuando finaliza octubre, el frío empieza a aparecer, por lo que tienes que tener claro que los disfraces frescos o veraniegos son muy bonitos, pero pueden hacer que los niños lo pasen mal si están fuera en la calle o en un lugar cerrado donde no haga calor.

Si a pesar de esto, le queremos vestir veraniegamente, la mejor solución es el truco de utilizar trajes que simulen tener piel debajo. No olvidemos también que deben evitarse los trajes de gran volumen, pues por lo general suelen generar mucho calor.

De la misma forma, hay que pensar que las predicciones meteorológicas con tiempo y estar listo para lo que puede ocurrir, pues el sol, la lluvia o el granizo, pueden aparecer y hacer que cambien de manera importante las cosas.

Evitar los motivos políticos

Lo mejor es esperar a que nuestros hijos puedan crecer para que expresen de forma libre la ideología que tengan o incluso sus propias ideas políticas. Por este motivo, nos parece un error el ponerles disfraces que aunque puedan resultar graciosos, pueden después no serlo y meter en un problema al niño y por consiguiente a vosotros.

No al sexismo

No es muy recomendable optar por los personajes “sexys”, por lo que no es buena idea disfrazar a las niñas de sexy symbol. No hay reglas sobre esto, pero a nadie le suele caer bien y puede que se produzcan silencios incómodos. Son disfraces para mayores, tenlo claro.

No a la ambigüedad

En el caso de que quieras que tu hijo se disfrace de ese famoso guitarrista de heavy, no le pongas una peluca de mujer. Está muy bien que vista lo más próximo posible al personaje que se quiere imitar, pero tampoco hasta el punto de que pueda ser el objetivo de las burlas de los demás.

Evitar los alimentos

No son muy bien recibidos, por lo que las ideas de que disfrazar a los niños de zanahoria o plátano solo puede hacer que termine siendo objeto de sorna y burla.

Olvidarse de los disfraces con sangre

Tampoco es muy recomendable que los niños vayan de zombies y con sangre que chorree por su traje. Solo recomendamos algunos como el mítico disfraz de Drácula, pero siempre sin optar por las típicas dentaduras de plástico.

Seleccionar bien los colores

En este caso no hablamos de raza, pero sí que hay ciertos colores que les quedan mejores a los niños rubios o morenos.

¿Qué le gusta a tu hijo de verdad?

Hay que tener en cuenta también las cosas que le puedan interesar, algo importante cuando se está pensando en qué tipo de disfraces son los que puede llegar a llevar, Algunos querrán vestir de cocineros, otros de futbolistas, el caso es que cada cual disfrute con personajes que le gusten.

Olvida los disfraces tipo animador

Tenemos que pensar que no es igual disfrazarse de Bob Esponja con esos disfraces detallados de otros tipos como de capitán Nemo, o de príncipe.  Algunas veces, se buscan disfraces que salen baratos, pero terminan siendo los que usan las personas para que les den unas monedas en las plazas de nuestras ciudades o en los parques de atracciones.

Esperamos que después de todos estos consejos tengas algo más claro cuáles pueden ser los disfraces con los que tu hijo puede triunfar y con cuáles es mejor que ni se os debe pasar por la cabeza disfrazarse.