Todo sobre los implantes dentales

Afortunadamente los avances de la medicina estética nos ha permitido volver a sonreír. Y no es una frase hecha. Y es que una persona que tiene problemas dentales ya puede solucionarlo con los implantes dentales. Ya sea una pieza, parte o total. Uno de los métodos más efectivos es el de los implantes dentales. Para ello, acudimos a la clínica dental Gaudí para que nos cuenten en qué consiste este proceso, que puede ser la solución para tu salud bucodental.

Desde la clínica nos sitúan. “El implante dental es una raíz artificial realizada con material de titanio biocompatible que se inserta en el hueso maxilar mediante una intervención quirúrgica. En algunos casos, el edentulismo o pérdida de una pieza dental puede afectar a la estética de la boca. También puede dificultar el habla y llegar a ser la causa de pérdida de autoestima, evitando el contacto social”, nos explican.

En el plano funcional, la ausencia dental supone una mayor dificultad para masticar de forma correcta, produciéndose un desgaste mayor en el resto de los dientes y favoreciendo su desplazamiento hacia el nuevo espacio creado. Además, el movimiento de las piezas dentales propicia la aparición de caries y enfermedades de las encías.

Ventajas

  • La higiene que exigen los implantes dentales es exactamente la misma que la del resto de los dientes naturales. Si los implantes se cuidan, pueden llegar a durar muchos años.
  • Que los dientes nuevos se confunden con los originales, pues se asemejan a ellos en color y forma.
  • Estos implantes dentales son tan seguros que casi el 100% se insertan con éxito. No dañan al resto de las piezas dentales y ayudan a conservar el hueso.

Sin dolor

Una de las mayores dudas es si duele. Pues no, la colocación de implantes no es un proceso doloroso, pues se utiliza con anestesia local. Además, las molestias postoperatorias no son frecuentes, y en caso de que existan, se pueden aliviar con analgésicos. Si se necesita injerto de hueso, pueden aumentar las molestias.

El proceso es sencillo. Cuando el implante se ha colocado, se inicia un proceso de osteointegración. Por último, se coloca una corona que es idéntica al resto de piezas dentales de la dentición. El equipo de profesionales te darán unas pautas sobre qué alimentos puedes comer y qué cuidados debes llevar a cabo en las primeras horas después de la intervención.

Tipos de implantes

Pueden ser implantes unitarios. Es fácil porque se sustituye una única pieza dental. El implante sustituye a la raíz del diente, quedando anclado en el hueso. Con el paso del tiempo se produce una osteointegración entre el titanio del implante y el hueso. Sobre el implante se coloca una corona diseñada a medida.

También se pueden emplear puentes. Se hacen sobre implantes dentales. Son soluciones sencillas que permiten sustituir varias piezas contiguas dañadas o perdidas de una manera fija y definitiva utilizando los implantes como soporte de los dientes artificiales. Este tratamiento se empieza a aplicar cuando la cifra de dientes consecutivos perdidos son dos o más.

Prótesis totales. Se reemplazan todos los dientes con implantes dentales, ya sean los del maxilar o los de la mandíbula. Dependiendo de la cantidad de hueso existente se decidirá cuantos implantes se pondrán y que técnica se utilizará.

Incluso la tecnología ha permitido que se pueda realizar un cambio de dentadura en un mismo día. Es una técnica de implantología de última generación y una solución mínimamente invasiva para solucionar los problemas de ausencia total de dientes. En una sola sesión se pueden retirar las piezas en mal estado, colocar los implantes y colocar todos los dientes fijos mediante una prótesis conectada a los implantes.

Ya has visto que estos tratamiento de implantes dentales son la solución más eficaz y duradera para solucionar la pérdida dental y recuperar la sonrisa. Los expertos en Implantología Oral te ayudarán a conseguirlo. Ahora ya no hay excusa para enseñar tus dientes.

Otro día hablaremos de los tratamientos de estética dental. Los más demandados son el blanqueamiento dental y las carillas dentales, ya que en los últimos años se han convertido en las técnicas más populares para lucir unas piezas dentales relucientes. Por ejemplo, la diferencia con las carillas de porcelana es que no se rebaja el diente y se realizan en una sola sesión. Son más fáciles de reparar pero el color puede modificarse con los años y necesitan de un pulido de mantenimiento. Pero eso lo diremos en los próximos artículos.