Una localidad de Sevilla “lincha” a la muñeca de Ana Julia, la asesina de Gabriel

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Decir que el asesinato de Gabriel Cruz por parte de Ana Julia Quezada ha conmocionado a toda España, es quedarse corto. Una de las mejores demostraciones de lo mucho que ha impactado el suceso a nuestra sociedad, son las numerosas muestras de cariño que la familia ha recibido a diario desde todas las provincias del territorio español.

Sin duda una de las más especiales y conmovedora ha sido la de unos grafiteros que decidieron homenajear al pequeño dedicándole un mural en la casa de su abuela.

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A pesar de que ya hace un mes de su desaparición y muerte a manos de la pareja sentimental de su padre, Ana Julia Quezada, el recuerdo del menor sigue estando muy presente.

Pero en ocasiones, en vez de inspirar demostraciones de cariño, la huella que ha dejado ese suceso saca lo peor de las personas. El pasado domingo de Pascua, en la localidad de Coripe, se llevó a cabo la tradicional Quema de Judas en la Plaza principal del pueblo.

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En este acto tuvo lugar un suceso que ha llamado la atención de los medios y las redes sociales: el linchamiento de una muñeca, hecha de tela y de paja, que representaba a Ana Julia, la asesina confesa del niño Gabriel en Almería.

La acción tuvo lugar “en un acto popular y delante de menores, donde se profirieron vejaciones racistas y violentas”… incluidos disparos a la muñeca.

Movimiento contra la Intolerancia ha denunciado los hechos ante la Fiscalía de Delitos de Odio de Sevilla. No es la primera vez que se “lincha” a una persona de manera ficticia: el año pasado se quemó a Barbara Rey, y en otras ocasiones a Eva Sannum, Iñaki Undargarín o el asesino de Marta del Castillo. La persona que se representa en la quema la elije el AMPA del colegio de Coripe.

“La citada muñeca representativa de Ana Julia fue llevada a la plaza escoltada por unos hombres vestidos de escopeteros que antes de colgarla le atizaron varios golpes para después ser tiroteada con munición de salva, hasta que empezó a arder quemándose en su totalidad”, explica el comunicado de la organización.

Consideran agravante que todo este suceso tuviera lugar en un “contexto popular” y con menores como testigos.

Movimiento contra la Intolerancia apela a un posible delito contra las libertades y derechos fundamentales del artículo 510 del Código Penal; la ONG considera que estos hechos “son contrarios a los más elementales principios del derecho reparador y que obvian el necesario interés del menor que ha de ser protegido en todo momento” ya que “públicamente se fomenta el odio y la violencia hacia la muñeca representativa de la confesa criminal del niño Gabriel y donde podrían desarrollarse estereotipos y prejuicios de naturaleza racista, misógina y xenófoba”.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

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