Mario Casas ha engordado mucho, pero tiene una explicación más allá de su ruptura con Berta Vázquez o las Navidades

El protagonista de “Palmeras en la nieve” se ha puesto fuertecito. 

Si cogieramos a todos los actores de nuestro país, y cronometrásemos los momentos “sin camiseta” de su filmografía, sólo Nacho Vidal estaría por encima de Mario Casas. El que puede, puede, y Casas siempre ha presumido de cuerpazo currado en el gimnasio, algo que los directores de sus películas también han aprovechado para quitarle la ropa a la mínima de cambio.

Por eso nuestra sorpresa ha sido mayúscula al verlo volver de las vacaciones de Navidad bastante “fuertecito”. El actor, que rompía hace unas semanas su relación con la también actriz Berta Vázquez después de dos años de convivencia, parece que se ha puesto las botas con los polvorones, el jamoncito y los licores típicos de estas fechas, pero tiene una explicación. En su próxima película, Mario interpreta a un personaje grande, como explicaba el joven en su reciente visita a ‘El Hormiguero: “No estoy fuerte, estoy un poco gordo. El hombre al que doy vida es una persona de montaña y está fornido, tocho”.

Ni ansiedad por la ruptura con su ex pareja –como insinuaron algunos periodistas de la prensa rosa–, ni por haberse vuelto loco con los dulces navideños. El exceso de peso de Mario Casas es por exigencias del guión. Igual que el nuestro.