5 situaciones que no vas a pillar si nunca has llevado gafas

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Con el tiempo, los cuatro ojos nos resignamos y comprendemos que estamos hechos de otra pasta —nunca mejor dicho— y que hay un cúmulo de infortunios a los que estamos expuestos los 365 días del año. Hay muchas leyes universales que aprendemos a aceptar, como que vemos la vida borrosa hasta que nuestra madre nos dice “trae que te limpio las gafas que las llevas hechas un asco“.

En verano, el sudor puede hacer que resbalen por nuestra nariz. Pero en invierno, hasta entrar en un bar es una odisea: las gafas se te empañan y si te las quitas para limpiarlas no ves una mierda… y si te las dejas puestas para que se desempañen solas es una agonía aún peor —seguro que justo en ese momento te saludará el pivón de turno y pensará que estás pasando.

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Más situaciones con las que seguro que te identificas si has llevado gafas:

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Os dejamos con esta historia enternecedora: la maravillosa reacción de Leopold cuando se pone estas gafas y ve la cara de su madre por primera vez. Que no todo lo que tiene que ver con las gafas va a ser malo…

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